DEULVI – 126
CAPITULO 126 Kasser la miró con el ceño fruncido y abrió la jaula. La ardilla intentó resistirse con todas sus […]
CAPITULO 126 Kasser la miró con el ceño fruncido y abrió la jaula. La ardilla intentó resistirse con todas sus […]
CAPITULO 125 Kasser miró a la mujer con curiosidad. “Creí que dijiste que querías ver una bestia. ¿Qué pasa?” preguntó.
CAPITULO 124 El Sumo Sacerdote salió del almacén camuflado y caminó por la calle. Sus hermosos rasgos brillaban bajo la
CAPITULO 123 Con la voz, el aire se sumió en un silencio sepulcral. Ni siquiera se oía el céfiro ni
CAPITULO 122 “¿Puedo ver a la bestia? ¿Dónde está?” “En mi oficina.” “¿Tu oficina? ¿Qué clase de bestia podría…? No
CAPITULO 121 De repente, hizo una pausa, dudando si decir más o no. Si hubiera percibido el más mínimo atisbo
CAPITULO 120 “¡Su Majestad!” Al verlo perdido en sus pensamientos, Eugene lo llamó suavemente. Kasser, que miraba fijamente el nombre
CAPITULO 119 ¡Toc, toc! Un golpeteo rítmico resonó en el estudio. Sentada tras su escritorio, con la cabeza hundida en
CAPITULO 118 Fue en ese momento que Eugene pudo ver la clara diferencia entre Marianne y el canciller. Marianne habría
CAPITULO 117 Sin embargo, al canciller parecía no importarle ese futuro y había mantenido a Jin a distancia incluso después