Capítulo 164 – Insensato y cruel
“Su Excelencia, el joven Lord, por favor, permítame al menos confirmar si mi hermana está a salvo.” – Dijo Victoria con voz temblorosa.
Él podía concederle cualquier cosa que ella le pidiera. Si lo único que quería era ver a su hermana por preocupación, sin duda podía complacerla.
Justo cuando estaba a punto de responder, alguien agarró el brazo de Geor con fuerza. En cuanto se giró, unos ojos dorados se clavaron en los suyos. En ese instante, algo dentro de su cabeza se hizo añicos con un estruendo metálico.
Se le encogió el corazón.
‘¿Qué estoy pensando ahora mismo…?’
Un escalofrío le recorrió la espalda y se le erizó la piel de las manos.
Tragando saliva con dificultad, Geor volvió a mirar a Victoria. Ella seguía con una expresión llena de preocupación y tristeza, pero ya no parecía tan cariñosa como antes.
Su corazón, que había estado latiendo desbocadamente, recuperó su ritmo normal, y pudo leer la malicia oculta tras los ojos verdes de Victoria.
‘Maldita sea.’
Ya había experimentado esa sensación un par de veces. La sensación de ser dominado por sus pensamientos y emociones.
Cuando se enfrentó a Paganus, quien había devorado el corazón de una bestia, hubo momentos en que lo invadió un terror absoluto, como si estuviera frente a un depredador. A menudo había caído en esa trampa cuando luchó contra Paganus las primeras veces en el pasado.
Parecía que esa loca había realizado el Ritual de Sangre.
Geor se había enfrentado a Paganus muchas veces y se había vuelto inmune a sus trucos, pero esta era la primera vez que conocía a alguien que usaba el poder de Amanthal para seducir a un hombre. Si no fuera por Sini, habría caído en la trampa.
Se preguntó si Arianna lo sabía.
“Mi señora. Nuestra Princesa simplemente se desmayó un momento porque se mareó por el sol. Hoy no hay ningún problema, así que puede dejar de preocuparse.”
“Pero el ambiente no hacía que pareciera un asunto trivial. Yo… Me preguntaba cómo estaría después de irse al Este, y si se desmaya con solo la luz del sol… ¿su salud se ha deteriorado significativamente?” (Victoria)
“Está mejor que cuando estaba en la finca Bronte, así que regrese tranquila.”
Victoria parecía querer decir algo más, pero Geor se giró bruscamente. Les dio un golpe en la nuca a los caballeros, que aún parecían profundamente embelesados de ella, uno por uno, y luego entró con Sini.
Sini dijo en voz baja:
“Esa mujer se comió un corazón.” (Sini)
“Sí, eso parece.”
“Tiene que tener cuidado. No parece que se haya comido solo uno o dos.” (Sini)
En ese momento, se oyó la voz de Victoria por encima del muro:
“Entonces, por favor, díganle a Arianna que estoy muy preocupada por ella.”
Su estrategia era tan obvia que hizo reír a Geor.
Debía estar intentando hacerse pasar por una hermana menor extremadamente preocupada por la salud de Arianna. Si alzaba la voz así, alguien en alguna de las mansiones cercanas la oiría, y parecería que Arianna le estaba dando la espalda a su hermana en la puerta.
Pero a Arianna no le importaban esas cosas.
En cuanto entró en el edificio, se topó con Averaster. Tenía un aspecto demacrado, como si hubiera estado esperando todo el día desde ayer.
“¿Cómo está Arianna?” (Averaster)
“Está bien. Despertó y se encuentra bien. Isaac la cuidará bien.”
“Bien. Qué alivio.” (Averaster)
A pesar de sus palabras, la expresión de Averaster no era muy alegre. Averaster tomó a Geor del antebrazo y lo condujo al salón de recepción.
Tras cerrar la puerta del salón con firmeza, Averaster se aseguró de que nadie estuviera escuchando y abrió la boca.
“Geor. ¿Has oído la historia del ‘antiguo rey’ de Paganus?” (Averaster)
Sí, Geor pensó que Averaster también debía saberlo.
A diferencia del territorio Norte, que decapitaba a todo Paganus sin dudarlo, el territorio Este entablaba conversaciones ocasionalmente. Tal como Geor había hablado con aquel niño pequeño. Así que se preguntó si Averaster también habría escuchado una historia similar en algún lugar.
Averaster continuó hablando.
“Una mujer con ojos dorados que parece una anciana y a la vez una niña. Paganus la llama la Salvadora.” (Averaster)
“Sí.”
“Si hubiera sido una anciana común, el Gran Señor del Norte, Louis y Sini jamás la habrían dejado escapar. Arianna se desmayó al verla, y los demás no pudieron atraparla. Además, dijeron que tenía ojos dorados. ¿Podría ser el antiguo Rey de Paganus?” (Averaster)
“Tal vez. ¿No es fascinante? Pensé que era solo una leyenda, pero el hecho de que un ser así realmente exista… La vida está llena de sorpresas, tal vez deberíamos rezarle a Dios juntos…”
Averaster agarró el antebrazo de Geor y mirándolo fijamente con sus ojos azules, habló:
“¿Qué intentas ocultar con esas tonterías, Geor? ¿Crees que expulsaría a Arianna solo porque hay algo entre ella y el antiguo Rey de Paganus?” (Averaster)
“Ave.”
Con una mirada bastante seria, Geor pronunció el apodo de Averaster, que no había pronunciado en mucho tiempo.
“¿Has oído hablar alguna vez de la doctrina de Paganus relacionada con el tiempo?”
“¿La doctrina de Paganus?” (Averaster)
Geor recitó con voz tranquila.
“Entonces, Amanthal proclamó: «En verdad, quien cree en mí, con mi poder moverá el tiempo atrás para regresar, y tendrá la oportunidad de hacer que quienes derramaron tu sangre y comieron tu carne paguen el precio que merecen.»”
Averaster frunció el ceño.
“Ah, claro. Hay bastantes personas que realizaron rituales de sangre por eso. Especialmente quienes perdieron a sus hijos.” (Averaster)
“Sí, quienes han perdido un hijo están tan desesperados que se aferran a cualquier cosa. Si tan solo pudieran devolverle la vida a su hijo muerto, harían lo que fuera. Incluso si eso significa apartarse del camino de la humanidad.”
“¿Pero por qué de repente?” (Averaster)
Geor recordó lo que Arianna le había dicho a Cyrus tras recuperar la conciencia. Las historias eran extremadamente extrañas, pero podía comprenderlas si Arianna había muerto una vez y luego había viajado en el tiempo.
También sería posible explicar todas las acciones de Arianna hasta el momento.
A pesar de haber sido maltratada y estar confinada en la mansión Bronte sin siquiera tener la oportunidad de recibir educación, Arianna poseía un aire de dominio de la etiqueta del Palacio Imperial. Tenía una gracia y dignidad difíciles de poseer para una chica de 16 años, y una sabiduría difícil de tener para una persona sin educación.
Además, Arianna parecía albergar un profundo odio hacia el Tercer Príncipe, a pesar de no haberlo conocido jamás.
Pensar que una persona puede regresar al tiempo después de morir una vez es un disparate. Incluso si está escrito en las doctrinas de Paganus, es imposible que sea completamente cierto. Si uno pudiera retroceder en el tiempo simplemente creyendo en las doctrinas de Amanthal, el dios de Paganus, este mundo estaría lleno de personas que han viajado en el tiempo.
Sin embargo, había tantas cosas que podrían explicarse si ella hubiera regresado en el tiempo, que él no podía librarse de esa sospecha. No, no era una sospecha; estaba convencido de tener razón.
Entonces… ¿Quién hizo retroceder el tiempo?
Tenía curiosidad.
Entre el padre que perdió a su hija o Arianna, llena de odio, ¿quién hizo posible ese milagro?
“¿Geor?” (Averaster)
Cuando Geor no respondía, Averaster lo llamó con urgencia.
Geor habló.
“Estaba pensando, que si pudiera retroceder en el tiempo, querría volver a antes de convertirme en el heredero del Gran Señor del Este.”
De haber sido así, habría rechazado el puesto de Joevn Señor. Entonces, el día que Arianna llegara al Territorio del Este, la habría cortejado sin dudarlo como Geor Obelier.
“¿Qué? ¿Por qué? ¿No te gusta formar parte de nuestra familia? ¿Alguien te está complicando la vida? No, tú… No estarás diciendo eso para cambiar de tema otra vez, ¿verdad?” (Averaster)
Al ver la reacción de Averaster, como era de esperar, Geor se rió. Averaster frunció el ceño.
“Este no es momento para bromas, Geor. Arianna siempre está intentando hacer algo, pero si se trata de Paganus, no podemos permitir que continúe.” (Averaster)
Geor pensaba lo mismo.
Por muy inteligente que fuera Arianna, algunos poderes eran difíciles de contrarrestar. Quizás podría lidiar con la familia Bronte por sí sola, pero si también iba a enfrentarse al Tercer Príncipe, necesitaría ayuda.
Él necesita enviarle una carta a su padre.
***
Sus emociones se calmaron solo después de un tiempo. Un aroma que no había percibido cuando estalló el torbellino de emociones le hizo cosquillas en la nariz.
Fue entonces cuando Arianna se dio cuenta de que Cyrus la sostenía en sus brazos mientras ella lo sujetaba por el cuello.
Arianna cerró los ojos sin apartarlo.
La intensa emoción que Russell había sentido aún persistía en su corazón. Como desconocía el dolor de perder a un hijo, el dolor agonizante que le desgarraba los pulmones no disminuía fácilmente.
Ese sueño… seguramente no era solo un simple sueño.
Al principio, pensó que era una pesadilla terrible.
Arianna anhelaba el afecto de sus padres, pero finalmente murió sin recibir ni una pizca de él. Pensó que por eso tenía esos sueños. Una pesadilla absurda: la tonta esperanza de que al menos su padre la hubiera amado.
Pero ahora lo comprendía.
Eso no era una pesadilla.
Su padre le había dicho que la había extrañado todo ese tiempo.
Cuando un padre descubre que la hija a la que no pudo conocer fue maltratada y utilizada hasta su muerte, ¿qué actitud adoptaría?
Antes no lo había sabido, pero ahora sí.
Sin dudarlo, desenvainaría su espada para exigir responsabilidades a los culpables. Recordando los sentimientos de Russell, quien había desenvainado su espada aun sabiendo que el Gran Señor del Norte intentaba usarlo, las lágrimas que creía haber dejado de brotar volvieron a brotar.
‘Padre…’
La imagen del padre, riendo y sintiéndose ansioso ante el más mínimo cambio en la expresión de Arianna, se retrató vívidamente.
‘Yo… a alguien así…’
El sentimiento de culpa pesaba sobre Arianna.
‘Solo porque quería que alguien me necesitara…’
Como si presintiera los sollozos de Arianna, Cyrus le dio unas palmaditas suaves en la espalda. De hecho, Cyrus había estado dándole palmaditas en la espalda a Arianna todo el tiempo.
Una voz baja y suave se oyó desde encima de su cabeza.
“¿Qué te duele tanto que lloras todo el tiempo?” (Cyrus)
“Porque fui infinitamente insensata y cruel…”
La mano que le daba palmaditas en la espalda se detuvo un instante, como sorprendida por la respuesta de Arianna.
“Pero ¿qué importa? Todavía eres joven. Los niños pueden ser insensatos y crueles.” (Cyrus)
“No era joven. Era adulta, y aunque podría haber escapado y vivido mi propia vida, no lo hice. Simplemente permanecí cautiva y maté a inocentes.”
“Los niños que no son amados tienden a no madurar adecuadamente y a menudo se vuelven retorcidos. Yo también soy inmaduro por dentro, rechazando el amor de quienes me importan y envuelto en mi propio odio frío.
Su voz era monótona, pero estaba llena de emoción. Arianna levantó la cabeza mientras aún estaba en sus brazos y l miró a los ojos.
Los ojos rojos eran transparentes y claros. Solo Arianna se reflejaba en esos ojos semejantes a un lago. La Arianna que se reflejaba en ellos mostraba una expresión de profunda desesperación.
Se preguntaba por qué.
En el instante en que se vio reflejada en sus ojos, sintió que, sin importar la expresión que hiciera o la emoción que expresara, Cyrus siempre la aceptaría con calma y sinceridad, tal como lo estaba haciendo ahora.
Cyrus, quien la había estado mirando con ternura, susurró:
“Si lloras porque eres insensata y cruel, supongo yo también debería llorar.” (Cyrus)
‘Si lloras, lloraré contigo. Verte llorar me entristece.’ – Parecía que eso era lo que quería decir.
Arianna cerró los ojos con fuerza y entonces, algo frío y suave rozó sus labios.
Se movió con mucha delicadeza, como si intentara disipar la culpa y el dolor que Arianna sentía.
Aunque era tan frío como el invierno del Norte, la parte que la tocó estaba caliente. El calor se extendió desde el punto de contacto y recorrió su cuello y hombros.
Una sensación que jamás había experimentado se extendió desde su plexo solar y le oprimió el corazón. Era dulce y suave como un afrodisíaco, haciéndole desear olvidarlo todo y sumergirse en ella.
Pero no tenía derecho a hacerlo. No merecía sentir tal dulzura, después de haber sido tan despiadada.
Apartó su pecho y sus labios se separaron con facilidad. A pesar del rechazo, su mirada fija en Arianna siguió siendo tierna.
“Gran Señor del Norte, yo…”
‘¿Podrás mantener esa dulce mirada incluso después de saber la verdad?’
“Yo… Regresé en el tiempo.”
‘Incluso después de que te enteres de las innumerables maldades que he cometido, ¿podrás seguir mirándome con tanta ternura?’
“A pesar de haber apuñalado el corazón de incontables personas y haberlos hecho sangrar, odié y resentí a todos como si fuera la única víctima, y he regresado a través del tiempo albergando esos sentimientos en lo más profundo de mi corazón.”
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Si Geor hubiera sido regresor tendría que haber ido por Ariana un año antes por qué Cyrus la salvó y en la cueva la cuido y Ariana lo vio bañándose y se le iba a caer la baba y el otro sin pudor todavía exhibiendo las carnes uff
Que bonito su primer beso de ambos ❤️❤️❤️❤️❤️