ANVC – 156

Capítulo 156 – Ese tipo de relación (2)

 

Una voz más suave de lo habitual le llegó hasta lo más profundo del corazón. Arianna apretó los puños e intentó hablar con calma.

“No hace falta que haga nada, Gran Señor del Norte. Nunca significaremos lo suficiente el uno para el otro como para que eso suceda.”

“¿Es porque soy tonto?” (Cyrus)

“Yo también soy una tonta.”

“Si ambos somos tontos, ¿no somos la pareja perfecta?” (Cyrus)

“No. Cuando dos tontos se encuentran, solo se hacen daño. No pueden imaginar un futuro bonito.”

‘Volvamos ya. Esta conversación inútil ya no tiene sentido.’

Aunque pensaba eso, no podía levantar los pies del suelo.

“Puedo imaginarlo. Un futuro con nosotros juntos. Es tan hermoso.” (Cyrus)

“Entonces sería una pesadilla. ¿Un futuro con el Gran Señor del Norte y yo? ¿No es eso aterrador?”

“Lo siento, Arianna.” (Cyrus)

“¿Por qué se disculpa?”

“Por no haber confiado en ti.” (Cyrus)

“Nuestra relación nunca fue de confianza. No hay nada que disculpar ni perdonar, Gran Señor del Norte. Y por favor, deje de llamarme por mi nombre. No es como si fueramos amigo para llamarnos por nuestros nombres de pila…”

<¡Pum!>

Antes de que Arianna pudiera terminar de hablar, una figura negra aterrizó frente a ella. Arianna respiró hondo y fulminó con la mirada a Cyrus.

Su cabello brillaba con una luz deslumbrante gracias a la luna.

Por eso lo odiaba. Cada vez que veía a ese tipo, sus ojos se deslumbraban.

“Quiero tener ese tipo de relación.” (Cyrus)

Cyrus se acercó.

“Quiero pronunciar tu nombre, Arianna.” (Cyrus)

“No, Gran Señor del Norte. Aunque no lo haga, si hay algo que deseé, se lo concederé. Le debo un favor, así que no se lo negaré si me lo pide.”

Por un instante, un destello de dolor cruzó los ojos de Cyrus.

“Fui un necio.” (Cyrus)

“Jamás. El Gran Señor del Norte siempre es astuto.”

“Fui un necio. No sabía lo que hacía…” (Cyrus)

“Entonces, siga siendo ignorante. No se acerque a mí.”

Dijo Arianna, dando un paso atrás.

“Quédese ahí, Gran Señor del Norte. Obsérvando a todos desde esa posición elevada, siempre desconfiado y buscando aprovecharse constantemente de los demás. Por favor.”

“Arianna…” (Cyrus)

“Si necesita algo, estaré a su servicio. Si necesita ayuda, lo ayudaré. Así que no intente manipularme a su antojo mintiendo y explotando mis debilidades.”

Las yemas de los dedos de Cyrus se enfriaron ante el firme empujón. Arianna estaba a su alcance, pero se sentía tan lejos.

Ella se escondió obstinadamente tras su caparazón y él recordó cada una de las cosas que había hecho y las duras palabras y las frías acciones que le había dirigido, volvieron a su mente con toda claridad.

“Arianna.” (Cyrus)

“El Gran Señor del Norte aún no sabe quién soy. ¿Acaso no sigue albergando las dudas que tenía entonces? ¿Cree qué, si finge sentir algo por mí, bajaré la guardia ingenuamente y le diré la verdad? ¿Es por eso que actúas así?”

“No es así.” (Cyrus)

Ahora, ya no importaba lo que ella fuera.

“De ninguna manera. ¿Qué haría si yo fuera una Paganus?”

“Aun así, me gustarías.” (Cyrus)

Arianna sonrió. Era una sonrisa tan clara y fría como el agua del Estanque de Ruam.

“Miente.”

“¿Tengo que sacar mi corazón y mostrártelo para que me creas?” (Cyrus)

“Aunque viera el corazón del Gran Señor del Norte, no sabría nada. Y no quiero saberlo. Váyase. Yo también me voy.”

Él agarró la muñeca de Arianna cuando ella se dio la vuelta para marcharse. Arianna bajó la mirada hacia su muñeca.

“Quería proteger el territorio Norte, así que no podía pensar en nada más. Pero ahora, solo pienso en ti. Sin darme cuenta, solo pienso en ti. Cuando recobro la cordura, pienso en ti, e incluso cuando pierdo la cabeza, pienso en ti.” (Cyrus)

“…”

“Llevo así mucho tiempo, pero tardé en darme cuenta de lo que estaba pasando. Por eso tenía miedo. Miedo de que esa emoción me consumiera y lo olvidara todo. Miedo de terminar pensando solo en ti.” (Cyrus)

“¿Ya no tienes miedo?”

“Da más miedo no poder pensar en ti.” (Cyrus)

“Entonces siga viviendo con miedo así, Gran Señor del Norte.”

“Arianna.” (Cyrus)

“Todos.” – Arianna cerró los ojos con fuerza. – “Todos intentan aprovecharse de mí. Dicen que soy innecesaria e inútil, pero aun así intentan usarme para sus propios fines. Y por eso, me dejo usar con gusto. Porque quiero sentirme necesaria, aunque solo sea por un instante. Quiero ser útil para alguien, para quien sea.”

Cyrus no entendía lo que Arianna decía.

Cyrus era el único que intentaba aprovecharse de Arianna, pero Arianna dijo ‘todos.’ ¿Quién intentó aprovecharse de ella otra vez? ¿Y por qué se ve tan angustiada? Había un profundo dolor en su voz contenida.

“Las palabras ‘Me alegra que estés aquí’ son increíblemente dulces. Solo con oír esas palabras, podría haber hecho cualquier cosa, que estupidez, que tontería. Viví como una tonta. Así que ahora…”

Arianna abrió los ojos y miró a Cyrus.

Sus ojos azules se llenaron de lágrimas.

Hubo un tiempo en que él se preguntó cómo sería si ella llorara. Hubo un tiempo en que quería verlo.

Ahora él quería maldecir a su yo del pasado.

No quería verlo. No quería ver a Arianna llorando.

“Ya no quiero hacer eso, Gran Señor del Norte. Vigilar cada uno de sus movimientos por miedo a que el amor se vaya, o caminar de un lado a otro con ansiedad, preguntándome si dudará de mí… No quiero hacer eso. Debe sentir lo mismo. Algún día, volverá a dudar de mí.”

“Eso no pasará.” (Cyrus)

“No.”

Arianna se zafó del agarre de Cyrus. Él podría haberla detenido si hubiera usado más fuerza, pero no pudo.

“Ya lo hizo una vez, Gran Señor del Norte.”

La sonrisa que floreció como dibujada atravesó el corazón de Cyrus.

Cyrus miró fijamente a Arianna, incapaz de respirar ni siquiera de parpadear. Su mano, al tocar su mejilla, era cálida, suave y dolorosa.

Ella dijo, acariciando la mejilla de Cyrus con dulzura:

“Así que, Gran Señor del Norte, no imaginemos un futuro juntos. Todo lo que dibujemos será en vano.”

 

***

 

Las lágrimas corrían por las mejillas de Arianna mientras caminaba lentamente.

Las palabras que le había dicho a Cyrus resonaban en su cabeza, hiriéndola profundamente.

<“Quería proteger el territorio Norte.”>

Ella comprendía su situación. También sabía cómo había vivido.

La vida de Cyrus había sido tan difícil como la suya, por eso debía dudar constantemente de ella. La duda probablemente había sido una constante en su vida

Por eso nunca serían buenos el uno para el otro.

Porque ambos habían vivido vidas duras, y como ninguno de los dos podía escapar del miedo, solo conseguirían hacerse daño.

Algún día, uno de ellos sospechará y desconfiará del otro. Empezarán a preguntarse qué segundas intenciones tiene. Igual que ahora, cuando ella no puedo evitar sospechar que intenta usarla, incluso después que él le confesara sus sentimientos.

Por mucho que lo intentara, Arianna no podía imaginar un futuro prometedor para ellos. No quería vivir en la oscuridad, embriagada por una dulzura efímera. Una vida vivida así ya era suficiente. No quería lanzarse como una polilla atraída por el fuego y quemarse con una emoción pasajera.

“Puedo imaginarlo.” (Sini)

Perdida en sus pensamientos, olvidó que Sini caminaba a su lado. Sobresaltada por una voz repentina, Arianna se giró y vio a Sini mirando al cielo con ojos soñadores.

Sus ojos dorados estaban teñidos por la luz de la luna.

“El futuro del Gran Señor del Norte y mi maestra. Es verdaderamente hermoso. Como un día soleado.” (Sini)

“Sini.”

“Mi maestra lleva un vestido rojo. Mucha gente se inclina ante ella. Mi maestra es…” (Sini)

“Sini.”

Sini cerró y abrió los ojos lentamente, luego miró a Arianna.

“Basta. No quiero hablar más de esa persona.”

“Sí, Maestra.” – Respondió Sini obedientemente.

Aunque había escuchado palabras amables del Gran Señor del Norte, la Maestra parecía triste por alguna razón, con una expresión que nunca antes había visto. Sini quería consolarla de alguna manera, pero parecía que ninguna palabra bastaría.

En ese instante, Arianna tomó suavemente la mano de Sini. Sini la apretó con fuerza y ​​murmuró para sí misma las palabras que había dejado inconclusas.

‘Pero Maestra, yo no formo parte de ese futuro.’

(N/T: Conclusión: En algún momento Sini va a mor1r.)

 

***

 

Cyrus permaneció inmóvil. Incapaz incluso de levantar la mano para alcanzarla, no tuvo más remedio que quedarse allí en silencio, observando cómo se alejaba.

Aunque su cabello, azul como el cielo en un día despejado, se había envuelto en la oscuridad y había desaparecido, e incluso el leve aroma de su cuerpo que aún perduraba se había desvanecido. Aunque los rastros del calor que habían rozado su mejilla y su voz suave y baja se habían disipado. Cyrus no pudo irse del lugar y se quedó mirando fijamente la oscuridad donde Arianna había desaparecido.

Ella dijo que no debía…

Ariana le había dicho que no se hiciera ilusiones con un futuro juntos.

Dijo que acabaríamos dudando el uno del otro.

Arianna no estaba enfadada. Tampoco estaba de mal humor. Como siempre, usó su cabecita para reflexionar sobre varias cosas y llegó a una conclusión.

<“…No imaginemos un futuro juntos. Todo lo que dibujemos será en vano.”>

Habría sido una excusa pobre decir que había actuado así porque nunca se había enamorado. El mundo estaba lleno de personas que nunca han experimentado el amor, y todos tenían diferentes maneras de expresarlo.

Y el comienzo de su amor fue la duda.

Simplemente tenía miedo.

Tenía miedo de dejarse llevar por emociones desconocidas y perderlo todo. Tenía miedo de quedar cegado por ella, como cuando casi muere confiando en sus familiares solo porque eran parientes de sangre, y ni siquiera pudo notar el cuchillo que intentaba cortarle la garganta.

Debido a su preocupación y miedo, a su terrible cobardía, retrocedía sobresaltado cada vez que percibía su aroma.

Hubiera sido mejor si se hubiera alejado y guardado su miedo para sí mismo, pero seguía profiriendo palabras crueles para proteger su corazón. Y su corazón, que ya estaba hecho pedazos, él mismo lo había vuelto a lastimar.

No era de extrañar que ella hubiera huido. Era natural que intente evitar a alguien que lastimaba una y otra vez su corazón.

<“Un día, te encontrarás con alguien a quien querrás tener cerca cuanto más la mires”>

La voz de su madre le vino a la mente y sintió que le escocían los ojos.

Pensó que eso nunca pasaría, pero su madre tenía razón. Ni siquiera se dio cuenta, y la lastimó muchísimo.

‘¿Qué diría mi madre si me viera así?’

Recordó el cálido abrazo que había intentado olvidar porque era doloroso recordarlo. El abrazo reconfortante que lo sostenía siempre que tenía ganas de llorar, y el apoyo confiable al que podía recurrir en busca de consejo cuando tenía una pregunta, los cuales habían desaparecido de su vida. Cyrus se había visto obligado a pensar solo y a guardar su dolor para sí mismo.

Él soltó una carcajada.

‘¿Cuántos años tienes para pensar en tus padres solo porque fuiste rechazado?’

Se creía adulto, pero se dio cuenta de que no había crecido nada desde entonces. El niño que perdió a sus padres a temprana edad y se vio obligado a vivir huyendo seguía latente en su interior, lastimando a otros porque él mismo no quería ser lastimado.

Cyrus se frotó la cara con ambas manos y se pasó la mano por el cabello despeinado. Reprimió un suspiro y habló en la oscuridad.

“¿Disfrutaste del espectáculo, Joven Señor?”

De detrás de la sombra del árbol, apareció Geor. ​​Sus ojos violetas, que combinaban a la perfección con su cabello azul oscuro, miraron fijamente a Cyrus.

Geor no parecía particularmente feliz ni avergonzado.

“Si alguien se cuela en la mansión, no me queda más remedio que vigilarlo, Gran Señor del Norte. Sobre todo, si intenta seducir a nuestra preciada Princesa.” (Geor)

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2 comentarios en “ANVC – 156”

  1. Bueno al menos fueron sinceros y hablaron de miedos y lo que pasó en el norte antes se que se separaran el almemos se confesó y ella lo rechazó vamos a ver como avanza su romance

  2. Este capítulo me dio alegrías porque al fin fueron sinceros con sus sentimientos; También me dio tristezas por el rechazo, aunque este mas que justificado; Preocupación por Sini y finalmente me dio risa por Geor viendo a Cyrus.
    En resumen fue un capítulo perfecto 👌

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